Como ayudamos nuestros clientes a gestionar sus Activos y Pasivos.

Un mal pasivo se puede solucionar, pero lo que no tiene arreglo es un Activo malo. Tú Activo te salvará o condenará, pero no la deuda.

Cuando analizamos nuestra economía doméstica, empresarial o la de un país, siempre tendemos a fijarnos más en el Pasivo que en el Activo.

Muchas veces, comentamos o leemos; “es que me quedan 200.000 euros de hipoteca”, “esta compañía debe 32.000 millones de euros”, “la deuda pública de España supera los 1,3 billones de euros”, y otros comentarios similares.

Con frecuencia, nos impresionan esos Pasivos y prestamos menos atención al Activo, que, siguiendo con los ejemplos citados, serían; la casa en la que vivimos, nuestra formación o valía profesional, la marca, los equipos, la presencia global y los clientes de la compañía, además de toda la capacidad de producción y el talento de un país.

La pregunta que nos debemos hacernos es, ¿Activo o Pasivo?. ¿Dónde ponemos el foco?.

Aunque el Pasivo pesa mucho en nuestro imaginario, nos abruma y hasta nos deprime al recordar su cuantía, la realidad muestra que casi siempre se puede afrontar de una forma u otra, y en último extremo se puede reestructurar.

Las empresas, a la hora de solicitar financiación, pueden encontrar un amplio abanico de posibilidades y servicios, cuántos más conocen, más fácil es para ellas encontrar la que más se adapte a sus necesidades. Entre estas opciones tenemos el Lease Back.

Esta es una fórmula mediante la cual una empresa transfiere Activos de su propiedad a un tercero, que suele ser una empresa financiera, a través de un contrato de leasing.

De este modo, la compañía financiera le cede los bienes muebles o inmuebles a la empresa, en arrendamiento, junto con una opción de compra a ejercitar al final del contrato. Se trata de una operación de leasing a la inversa, a través de la cual, el propietario de un bien, lo vende a una entidad de leasing con la que suscribe un contrato de arrendamiento financiero sobre el mismo.

Son muchas las ventajas que podemos encontrar en este producto, una de las principales es la posibilidad de liberar los Activos Fijos para obtener liquidez y cubrir las necesidades a corto plazo y lo mejor de todo, puede seguir haciendo uso de los citados bienes durante el periodo que considere oportuno y continuar con su actividad económica.

Como desventajas, nos podemos encontrar los Activos de los que dispone la empresa no le permitan conseguir esa liquidez que necesita, bien por la antigüedad de sus inmuebles, por estar obsoletos, al no haber recibido un mantenimiento adecuado, las reparaciones cotidianas o mejora en sus prestaciones.

En ALBERTA NORWEG, realizamos Due Diligence Inmobiliarias, ya que estas resultan beneficiosas tanto para el comprador como para el vendedor puesto que, en la misma se verifican las documentaciones técnicas como licencias, permisos, homologaciones y seguros, se chequea el estado general del inmueble y las instalaciones, además de valorar de manera precisa el Activo, y los costes de reparación, ampliación y mejora que necesite el inmueble.

En una operación de Lease Back o compraventa de un edificio, contar con una Due Diligence Técnica, supone aportar un valor añadido al Activo, ya que agiliza las negociaciones y añade un extra de confianza en los inversores.

Cuando hablamos del Activo, todos conocemos ejemplos de empresas que dan la vuelta a una situación patrimonial delicada o a un endeudamiento literalmente insoportable gracias a sus buenos productos, el marketing, o determinados cambios en producción y ventas.

Un buen activo puede con todo, y al revés, lo que no rinde, está obsoleto, roto o es inservible no puede recuperar jamás su valor, por mucho empeño que le pongan los gestores.

Tenemos que cuidar nuestro Activo, es más, debemos mimarlo, sacarle brillo, ya que es aquí donde nos jugamos el presente y el futuro de nuestras compañías.

Nuestra gestión empresarial, nos obligan a centrarnos en la creación de valor, apostando por lo que rinde y descartando lo que no.

Hoy, en la era de los tipos bajos, lo que asegura la supervivencia es el rendimiento del Activo, que acaba haciendo sostenible o no a la Deuda, y redunda en la solvencia de las compañías.

En ALBERTA NORWEG, trabajamos con los Family Office y Grupos Inversores, para optimizar y gestionar técnicamente sus Activos, desde la asesoría en la compraventa hasta la gestión y mantenimiento de estos.

Asesoramos a los equipos de dirección de empresas al buen desempeño de sus labores en logística e infraestructuras, realizando servicios de consultoría de arquitectura, ingeniería y construcción cumpliendo las exigencias del cliente, teniendo en cuenta que el principal Activo de la organización son las personas.

Los inmuebles requieren de una labor continua de gestión y mantenimiento, con reparaciones cotidianas o mejora de las prestaciones, que hace que aumente el valor de estos Activos.

Enrique Ródenas Ros
Director Financiero y Personas en Alberta Norweg.