El alquiler de oficinas premium en Valencia, sigue en movimiento a pesar de la pandemia.

Desde finales de 2020 y principios de este 2021,  hemos visto edificios en que sus inquilinos han reducido espacios, ajustándose a las nuevas necesidades del teletrabajo y espacios flex.
Así, en edificio como el Alameda (Antigua Senda Senent 11) hemos visto a una multinacional reducir en una planta su ocupación de las 5 plantas que tenía arrendadas. Otra, directamente, dejó de tener oficina vaciando alrededor de 300 metros cuadrados.
Este movimiento va a continuar dándose y ajustando espacios. También encontramos creciente interés en la zona de La Marina y extrarradio además de las conocidas zonas Premium de Alameda, Colón, Paz, Pza. Ayuntamiento.
Otros edificios como Mediterráneo (cardenal Benlloch 67), que al principio de 2020 estaba completo, también vio una reducción de sus espacios alquilados.
En un mercado muy limitado de espacios de oficina de calidad, constatamos que en vez de quedarse vacíos estos espacios, casi antes de la desinstalación completa de las oficinas del antiguo arrendatario, tienen dicho espacio demandado.
Y no es extraño, ya que si existe una multinacional que reduce de 5000 a 4000 metros cuadrados sus oficinas, hay otra que lo hace de 1500 a 1000, y aprovechando su fin de inquilinato, decide mejorar sus oficinas.
Y no sólo son reducciones: también siguen viniendo empresas de otras comunidades, o se implantan multinacionales en España eligiendo una de las ciudades más atractivas para vivir.
Estos movimientos hacen un mercado vivo, donde vemos una estabilidad de precios pero con contratos con diversas mejoras, flexibilidad en la salida o reducción del obligado cumplimiento debido a la incertidumbre económica nacional.

En los 118.304,91m2 de edificios de oficinas que gestionamos, no hemos tenido ningún caso de empresa que liberaba espacio por cierre (aunque conocemos algún caso de relevancia en Valencia). En cambio sí que hemos tenido locales dentro de los edificios que han cerrado (academias de lenguas, hostelería…).
Sí que hemos tenido compraventa de empresas, absorciones, que en un caso libró espacio, pero que en otro lo aumentó casi duplicando.
Los locales anexos, muchas veces vinculados a la hostelería como servicio dentro del edificio, sí que se han visto impactados por la situación, como el resto de locales, incluso en la zona prime.
El caso de locales reconvertidos en vivienda es un hecho que trabajamos desde 2016. Hemos realizado el cambio de terciario a vivienda siempre que la ficha urbanística nos lo ha permitido, en zonas como calle Botánico, o pintor Vila Prades: estamos hablando de zonas como Velluters o Ángel Guimerá.
En los últimos meses hemos trabajado propuestas de cambio de bajos terciarios a viviendas en la periferia urbana: locales de alrededor de 400m2 reconvertidos en viviendas de 70 a 100m2 : algunos son proyectos build to rent, enfocados a viviendas accesibles de calidad.

Existen ayudas desde Fondos Europeos y desde la Generalitat para el teletrabajo. Es constante el mensaje de que el teletrabajo ha venido para quedarse. Pero a diferencia de revoluciones como el automóvil frente al carruaje, este cambio ni es radical, ni es instantáneo ni definitivo.
Sí que es obligada la transformación de todas las oficinas para poder trabajar en tiempos de máximo confinamiento en sus viviendas. Pero el modelo de todos en sus casas trabajando no es realista en muchos términos.
Sí que creemos que parte del tiempo podemos estar en nuestras viviendas, o en la montaña, o en una playa, trabajando. Pero el modelo de centro de trabajo=oficina no se va a perder definitivamente.

Estos dos puntos que apoyan esta afirmación:

– Las personas de las organizaciones se están “quemando” (burnout), agotando en una situación que no es el teletrabajo de hace una década. Dentro de la situación actual, de los grupos burbuja y los contagios por proximidad, se generan aislamientos con autoconfinamiento o simplemente situaciones familiares complejas donde el trabajo en casa coincide con actividades escolares o de atención a mayores o a personas en situación de riesgo. No son situaciones de dedicación plena (atención plena) al trabajo como ocurre en la oficina, y genera estados de ansiedad al tener que incrementar el estado de alarma y atención.
– Las organizaciones ven que las personas pierden la cultura de empresa, el propósito de la empresa, la pertenencia profesional o la visión final por la que la compañía se desarrolla. Y es que el espacio de oficina no es un espacio únicamente para alojar cubículos o praderas donde se almacenen personas trabajando: la oficina, a través de los años, se ha convertido en un punto de desarrollo de crecimiento profesional, personal, con sentimiento de propósito, de vinculación cultural, de inspiración, de pertenencia.

Si no importa la ubicación de la sede de la organización, la contratación de trabajadores “mundiales” es posible. Pero también será posible que la tributación no sea local… y que además, dado que las organizaciones en parte las definen sus personas, acabemos teniendo empresas sin identidad debido al alto índice de rotación.

Las oficinas, aun con un grado alto de personas teletrabajando (Vodafone presentó hace meses el plan 80-20 en Italia y el modelo 60-40, donde 4 días a la semana, o 3 días a la semana se realizaría trabajo fuera de la oficina) necesitan más que nunca espacios de trabajo y espacios de reunión y vídeo conferencia (con todas las medidas y protocolos de seguridad necesarias).
No existe el trabajo en cubículos (excepto teleoperadores por incidencias acústicas). Las praderas donde se comparte el trabajo vinieron para resolver un trabajo cada vez más colaborativo (sistemas Agile y Scrum). La evolución de las oficinas, como indica Rebeca Navarro, directora de talento, diversidad y formación de la multinacional inglesa, incorpora espacios de desarrollo de la cultura y el talento de la organización.
Espacios para la formación personal y en grupo, trabajo en equipo, trabajo creativo, reuniones colaborativas, espacio para el esparcimiento-diversión (sí, en la oficina), para la innovación y la creatividad, para el reto, para la concentración y trabajo individual, para mindfulness a media mañana, o para yoga al final del día.
Estos espacios definen mucho la cultura de la empresa: gestión excelente, innovadora y sostenible. Estos espacios de oficina, generan el orgullo de pertenencia. Si además esta sede empresarial se ubica en Valencia, posiblemente generemos mayor demanda de puestos de trabajo de multinacionales en el mercado laboral local.

A la vez que vemos empresas de vacían parte de sus espacios arrendados, vemos otras que se instalan con nuevos planteamientos donde necesitan más espacio por persona (no sólo para garantizar la seguridad ante contagios).

Santiago de Taranco CEO en Alberta Norweg