Las residencias de estudiantes se han convertido en una tipología inmobiliaria altamente especializada.

Detrás de una habitación aparentemente sencilla existe un edificio con una gran intensidad de uso, instalaciones exigentes, espacios comunes, zonas de convivencia, seguridad contra incendios, conectividad, control energético, mantenimiento y una operativa que debe funcionar todos los días del año.

Por eso proyectar una residencia de estudiantes no consiste simplemente en distribuir habitaciones.

Hay que entender simultáneamente al inversor, al operador y al usuario.

En Alberta Norweg trabajamos los proyectos de residencias desde esa visión integral, acompañando al cliente desde las primeras fases de análisis hasta la terminación y puesta en funcionamiento del edificio.

Uno de los primeros retos consiste en determinar la verdadera capacidad del inmueble o parcela.

Número de habitaciones, dimensiones, accesibilidad, recorridos de evacuación, núcleos de comunicación, espacios comunes, instalaciones, fachadas, aparcamiento de bicicletas, áreas técnicas o servicios condicionan directamente la rentabilidad de la inversión.

Pero maximizar el número de unidades no puede ser el único objetivo.

Una residencia debe proporcionar una buena experiencia al estudiante y, simultáneamente, permitir una gestión eficiente durante muchos años.

Por eso analizamos cuestiones como:

La experiencia demuestra que buena parte de las desviaciones económicas de estos proyectos no procede de grandes errores aislados, sino de la acumulación de pequeñas decisiones tomadas sin coordinación suficiente.

Un patinillo mal dimensionado, una solución de fachada excesivamente compleja, un recorrido de instalaciones ineficiente o una exigencia normativa detectada demasiado tarde pueden acabar generando importantes modificaciones durante la obra.

Por eso en Alberta Norweg apostamos por realizar un análisis exhaustivo antes de construir.

Cuanto antes se detecte un problema, más económica será su solución.

Y cuando el edificio ya se encuentra en ejecución, nuestra labor de Project Management y dirección técnica permite realizar un seguimiento permanente de calidad, planificación, presupuesto y cumplimiento contractual.

Para inversores, promotores y operadores, disponer de un interlocutor técnico que tenga una visión completa del proyecto significa reducir incertidumbre.

Nuestro objetivo es conseguir residencias que sean atractivas para sus usuarios, eficientes para sus operadores y rentables para sus propietarios.

Porque el éxito de una residencia no se mide únicamente el día de la inauguración.

Se mide también después de miles de horas de funcionamiento.

Si está analizando un nuevo proyecto de residencia de estudiantes, Alberta Norweg puede ayudarle desde la viabilidad inicial hasta la entrega y puesta en servicio del edificio.