Un proyecto hotelero no termina cuando se acaba la obra. En realidad, empieza mucho antes de colocar el primer ladrillo y solo puede considerarse un éxito cuando el edificio está preparado para abrir, operar correctamente y cumplir las expectativas del inversor, del operador y, por supuesto, del cliente final.
En Alberta Norweg entendemos los proyectos hoteleros desde una visión global: arquitectura, ingeniería, costes, licencias, construcción, coordinación de agentes y puesta en funcionamiento.
Porque transformar un edificio existente en hotel, desarrollar un nuevo establecimiento o reposicionar un activo plantea decisiones que afectan directamente a la rentabilidad futura: número de habitaciones, categoría, distribución, eficiencia de las instalaciones, protección contra incendios, acústica, accesibilidad, mantenimiento, consumos energéticos, imagen del establecimiento y, muy especialmente, coste de inversión.
Nuestro trabajo comienza habitualmente con una fase de análisis y Due Diligence técnica. Antes de comprar o desarrollar un activo es imprescindible saber qué se puede hacer realmente, qué limitaciones existen y cuánto puede costar resolverlas.
A partir de ahí podemos acompañar al cliente durante todo el proceso:
Estudio de viabilidad técnica y urbanística.
Due Diligence previa a la adquisición.
Desarrollo del proyecto de arquitectura e instalaciones.
Value Engineering para optimizar inversión.
Tramitación de licencias y coordinación con organismos de control.
Licitación y selección de constructoras.
Project Management y Construction Management.
Control económico y planificación.
Dirección y seguimiento de obra.
Coordinación con operador hotelero.
Legalizaciones y puesta en marcha.
Uno de los principales riesgos de los proyectos hoteleros aparece precisamente en las interfaces: entre arquitectura e instalaciones, entre propiedad y operador, entre proyecto y construcción o entre el edificio terminado y las exigencias necesarias para obtener las correspondientes autorizaciones.
Ahí es donde una gestión técnica experimentada puede marcar una diferencia sustancial.
En Alberta Norweg defendemos una manera de trabajar basada en tres conceptos: anticipación, control y transparencia.
Anticiparnos a los problemas antes de que lleguen a obra, controlar permanentemente costes y plazos y proporcionar a la propiedad información clara que permita tomar decisiones.
Además, cada hotel es diferente. No es lo mismo desarrollar un hotel urbano que un establecimiento vacacional; rehabilitar un edificio existente que construir desde cero; trabajar con un operador independiente que con una cadena internacional.
Por eso nuestros servicios se adaptan a cada proyecto.
Nuestro objetivo no es únicamente entregar un edificio.
Es ayudar a nuestros clientes a conseguir un activo hotelero técnicamente sólido, económicamente controlado y preparado para funcionar desde el primer día.
Si está estudiando la adquisición, transformación o construcción de un hotel, una revisión técnica inicial puede evitar muchas decisiones costosas en fases posteriores.
En Alberta Norweg podemos acompañarle desde el análisis de la oportunidad hasta la apertura del establecimiento.